El nuevo pastor comenzó su
sermón. La iglesia estaba llena, y el calor de verano casi no se aguantaba. A
la media hora el pastor decía, “Por eso nosotros DEBEMOS bla, bla, bla.” A la
hora: “Y NO PODEMOS bla, bla.” A la hora y media los hermanos estaban super
cansados. Cuando iban a ser ya dos horas que duraba el mensaje, entró una rana
por la puerta, que estaba abierta por el calor. La rana saltó por el pasillo y
se paró frente al púlpito. El pastor exclamó, “¿Qué significa esta rana?” De la
última banca se escuchó un grito, “¡¡Que deeejes ir a tu pueeblooo!!”
